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Nuestro Hospital "Obispo Polanco" cumplió
en Septiembre pasado sus 45 años de vida activa aunque la inauguración
oficial fué hace 44 años, exactamente el 15 de Junio de 1.953.
El solemne bautizo fue oficiado por el entonces obispo de Teruel
Fray León Villuendas Polo, presidido por un padrino de excepción:
El Jefe del Estado D. Francisco Franco.
Fue una efemérides solemne en Teruel. La ceremonia iba precedida
de otras inauguraciones en jornada exhaustiva como el Seminario reedificado
tras la contienda civil, el Palacio de Archivos y Biblioteca, El Grupo
Escolar Juan Espinal, un grupo de 46 viviendas protegidas nominado Virgilio
Aguado y la Diputación Provincial en la plaza antes llamada de San
Juan en la que se descubrió una placa con su nuevo nombre de plaza
del General Varela.
El nombre de pila del neófito Hospital fue de Residencia Sanitaria
del Seguro de Enfermedad. Acto oficial multitudinario, con la presencia
además de varios ministros, séquito del General Franco y
otras jerarquias de ámbito nacional y provincial, como el Jefe Nacional
del Seguro de Enfermedad Don Daniel Pérez Sendemiera; El Director
de Asistencia Sanitaria Don Ramón Díaz Fanjul; El Consejero
del Instituto Nacional de Previsión Don Constantino Lobo Montero;
El Jefe de Instalaciones Sanitarias Don Siro Azcona; El Inspector Nacional
del Seguro de Enfermedad Don Aniceto Ruíz Castillejo; El Inspector
Provincial de Barcelona Don Germán Garnacho; El Presidente en Teruel
del Consejo Provincial del Instituto Nacional de Previsión Sr. Díez
del Corral; El Director del I.N.P. en Teruel Sr. Biel; El Consejo Provincial
del I.N.P., El Delegado de Trabajo Sr. Catal , El Inspector Sr. Serrano,
Colegio de Médicos, Farmacéuticos, Odontólogos y Practicantes,
Plantilla de médicos y personal sanitario del Seguro de Enfermedad,
Funcionarios del I.N.P. y el Director Médico del Centro Don Antonio
Moreno Monforte, uno de los promotores del Hospital.
Realmente había sido gestado bastante tiempo atrás
y tenía como antecesora modesta, una pequeña clínica
ubicada en un chalet del Ensanche que posteriormente fué clínica
privada, titulada Sanatorio San Fernando y que hoy ocupa Heraldo de Aragón.
La Residencia empezó a dar sus primeros pasos de forma tímida
en Septiembre del 54, todavía sin bautizarla oficialmente, causando
la admiración por su porte majestuoso de gran parte de los turolenses,
no de todos naturalmente, ya que algunos criticaban su excesiva amplitud
y elevado coste económico.
Era una de las tres primeras Residencias del Seguro de Enfermedad que
se construyeron en España y su magnificencia era superior a las
necesidades de aquel momento en Teruel, que colocaba a la cabeza de las
poblaciones con mejores instalaciones hospitalarias y así defendió
entonces un "Prisma Local" del Diario Lucha (antecesor del Diario de Teruel),
con el seudónimo de "El Cuervo" el Director del mismo diario durante
muchos años y con gran predicción del futuro decía
"ese edificio es muy grande para el Teruel de hoy, pero cuando se hace
una obra de ese tipo, debe pensarse en el Teruel del mañana, que
si se quedara estrecho, al cabo de unos años sería muy diíicil
conseguir una ampliación". Los años le dieron la razón.
Realmente era una gran obra. La empresa Huarte se había esmerado
en su construcción y la dotación de medios y material amplísima,
era lo más moderno en aquellos momentos en medicina.
El edificio disponía de 5 plantas, sótano y anexos de
jardín y garajes.
Se pusieron en funcionamiento oficial 2 de las 5 plantas de Hospitalización.
La Planta Baja era ocupada por una pequeña coquetona Capilla Católica
en la que oficiaba el Capellan D. Juan Jos‚ Durban. Las oficinas de la
Administración que provisionalmente organizó el Sr. Escriche
y fué su primer Administrador D. Pantelón San José
ayudado por muy pocos y eficaces administrativos, de los que recordamos
a los Sres. Gea, Chechu y Benito Belenguer, algunos de ellos sobrevivientes
hoy y jubilados.
Había un pequeño Quirófano de urgencia y curas
y un gran Hall que daba paso a unos amplísimos Laboratorios nominados
de Experimentación Animal, Anatomía Patológica, análisis
clínicos, etc., aunque al principio los análisis se realizaban
en la Jefatura Provincial de Sanidad bajo la Dirección de D. Francisco
Marco del Fresno.
Como dato a resaltar estaba la dotación de un Pulmón artificial
con extrañas correas en una cornacina de cristal que luego pasó
a ser reliquia arrinconada, y también entre otros aparatos, un Electroencefalografo
muy sofisticado, que no tenía quien lo manejase.
En la misma Planta en su extremo, un magnífico Salón para
Biblioteca y Reuniones, todo tapizado de maciza madera clara y sillones
de terciopelo verde, con cortinas del mismo color muy elegantes.
En esa planta estaba el despacho del Conserje Tomás Valiente
que controlaba con mano firme y afectuosa a Personal de Oficio y Celadores.
Sólo 3 personas constituían el Personal de Oficio aparte
del Personal de Cocina y Limpieza. Había un jardinero: Juan Octuvia,
eficaz Sereno fuera del Hospital que se hacía respetar por su humanidad
y por la calidad de sus magníficos tomates y patatas que cultivaba
en el jardín. Un fontanero, Antonio Alpuente y el electricista José
Zornoza. Una anécdota protagonizada por el Personal de Oficio en
la fecha de la inauguración, como era verano y sin la presión
de desplazados y veraneantes actual, los tiempos no andaban sobrados, coincidió
que no había enfermos hospitalizados ese día y a dos de ellos
se les vistió con pijama de enfermo ocupando una habitación
para la visita de la jerarquias. Su aspecto físico era de lo más
saludable.
Entre el eficaz y reducido equipo de Celadores estaban Dionisio Hernández,
Quintana, Angel Ibañez, Garfella y el único hoy sobreviviente
en activo Antonio Pérez, continuando trabajando en quirófanos.
Pero es que entonces eran Celadores todo terreno.
Sólo empezaron a funcionar dos plantas de hospitalización:
La primera que era destinada a Cirugía, Traumatología y Especialidades.
En ella se ubicaban los quirófanos. La Cuarta Planta estaba destinada
a Maternidad y Nidos. La Segunda planta de hospitalización estaba
cerrada, aunque también estaban ubicados unos quirófanos
y la Zona de Esterilización. En la Quinta Planta se ubicó
la Comuidad de Reverendas Madres Franciscanas Misioneras al frente de las
cuales estaba la madre Marina Aguinaco y que llevaban el peso fuerte del
Hospital por su condición de internas, en labores clínicas
como hosteleras y Asistencia Social.
Las Plantas estaban habitualmente con un equipo muy reducido de Enfermería
bajo la supervisión de Rita Navarro y de las que no podemos dejar
de recordar a Inocencia García, Maruja Sáez, Maruja Morata,
María Laguía y las jovencísimas Josefa Lafuente, Guadalupe
Reig, Agustina Adan y Conchita García Marco, además de las
hermanas de la Comuidad que aparte de la labor asistencial llenaban de
macetas y color las Plantas y Solarios.
En la Planta de Maternidad las Matronas Silvina Navarrete y Presentación
Esteban, ayudaron a nacer a muchas de las mamas y abuelas de hoy. Este
personal estaba completado por unos excepcionales Practicantes habilidosísimos
que sabían hacer todo, incluida la ayudantía quirúrgica,
entre ellos D. Román Navarrete padre, Paco Saura o Vicente Royuela.
Como no referirnos al esmerado Personal de Cocina, Costura y Limpieza,
responsables de la fama del excelente servicio hostelero de la Residencia.
En cuanto a Personal Facultativo estaba compuesto por un Director Gerente
ya mencionado D. Antonio Moreno y un equipo de Médicos que compartían
en la mayoría de los casos su trabajo en Ambulatorio y Hospital:
Responsable del Servicio de:
- Cirugía: Dr. D. Fernando Pascual Lasmarias.
- Tocología: Dr. D. Fernando López Jiménez.
- Traumatología: Dr. D. Román Navarrete.
- Oftalmología: Dr. D. Pedro Serrano Maestro.
- Otorrinolaringología: Dr. D. Felipe Hidalgo, ayudado por Dr.
D. Luis Gracia que hacía igualmente de ayudante de Oftalmología.
- Anestesia: Dr. D. Antonio Navarro.
- Pediatría: Dr. D. José Mª. Valero Oliete.
- No se había había creado el Servicio de Medicina Interna.
Este Equipo se complementó en breve por un grupo de 3 médicos
veteranos que trabajaban en el Hospital Provincial, inicialmente reacios
a integrarse al Seguro de Enfermedad por pacto entre médicos titulares,
pero que finalmente se integraron ocupando las plazas de Radiología
por el Dr. D. Alfredo Adán, de Ginecología Dr. D. Amador
Moreno y Urología el Dr. D. Julio Belenguer.
Las Consultas se pasaban en Ambulatorio.
Para transfusión sanguínea había donantes voluntarios
o remunerados, a los que había que localizar en cada extracción,
bien en su domicilio o trabajo, buscados a veces por un celador en bicicleta.
Naturalmente no había Banco de Sangre, pero la obtenían rápidamente
el Dr. D. Angel González Paracuellos, Especialista también
en Enfermedades Mentales. Eso sí, depués de cada extracción,
se recuperaba a los donantes con un buen ponche o un copazo de coñac,
según las preferencias.
Frecuentemente si en Urgencias los requerían actuaban de donantes
de sangre espontáneos el mismo personal de servicio en el hospital,
siguiendo trabajando después. Las urgencias eran atendidas por un
Médico de guardia permantente: Dr. D. Pedro Díez, que igual
resolvía una urgencia médica que ayudaba a operar o trataba
a un traumatizado. Al margen del trabajo, algunas noches de buen tiempo,
la puerta del Hospital era el punto de reunión del personal de servicio,
que en un rato de asueto y mientras esperaban la urgencia, saboreaban unos
tomates riquísimos, o unas patatas asadas con sal, aportadas por
el jardinero hortelano, el respetado sereno Juan. Había camaradería
y buen humor, también a veces situaciones tensas o curiosas cuando
se presentaba un alcohólico agudo a los que imponía respeto
la imponente presencia de Juan.
En fin, hemos intentado hacer una pequeña crónica de los
orígenes de nuestro Hospital, ya lejanos, pero presentes en el recuerdo
de muchos sobrevivientes que nos lo cuentan con nostalgia y afecto.
Otro día seguiremos añadiendo alguna más de las
personas y datos que hemos omitido involuntariamente y que posteriormente
nos estan facilitando.
Autor: Dr. José Moreno Navarro. Jefe del Servicio de Tocoginecología de Hospital Obispo Polanco.
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