Inicio Otros Boletines Boletín 6 Cáncer de Pulmón: Aspectos generales. Diagnóstico
 
  Boletín Oncológico del área sanitaria de Teruel

lunes, 06 de febrero de 2012
Menú principal
Inicio
Boletín 26
Boletín 25
Boletín 24
Boletín 23
Boletín 22
Boletín 21
Boletín 20
Otros Boletines
Descargas
Europa contra el cáncer
Manifiesto por la vida
Comité Editorial
Últimas noticias
Contactar
Buscar
Enlaces
Cáncer en Teruel
Tamaño del Texto
Colaboran
HONcode
Nosotros subscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red
Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode. Compruébelo aquí
Sello pWMC
Web acreditada del Proyecto Web Médicas de Calidad (PWMC)
Noticias breves
El Boletín Oncológico es una publicación periódica que se edita en el Hospital General de Teruel en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer.  Está especialmente dirigida al personal sanitario y su objetivo es la formación en temas oncológicos e informar sobre la situación del cáncer en el Sector de Teruel (ISSN 1579-6094, título abreviado: Bol oncol).
Cáncer de Pulmón: Aspectos generales. Diagnóstico PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Mª Luz Mateo Lázaro y J.Antonio Domingo Morera   

   El carcinoma de pulmón (C.P.) es la neoplasia maligna más diagnosticada en el mundo de los últimos 20 años. En España, según datos de 1987, se diagnosticaron 135.213 casos en varones, representando el tumor más frecuente con un 21% del total, y 22.938 casos en mujeres, siendo el 8% en frecuencia y representando un 4% de los tumores en este sexo.

    En el estudio europeo, la incidencia del C.P. en varones, estandarizada por edad y población mundial, era de 41.4/100.000 hb en España, frente al 64/100.000 hb en la media comunitaria. En las mujeres españolas, la incidencia es del 3.9/100.000 hb mientras que en la C.E.E. es del 8.2/100.000 hb.

    El incremento en la incidencia y mortalidad por C.P. en países industrializados, se relaciona claramente con el inicio del habito tabáquico 20 ó 30 años antes. A finales de la actual década es de esperar un incremento importante en la incidencia del C.P. en mujeres, dado que en ellas se incrementó notablemente el consumo de tabaco en la década de los 70.
 

Factores etiológicos

Tabaco: El fumar cigarrillos, es la primera causa relacionada con el desarrollo del C.P. El número de años fumando, el número de cigarrillos/día, la edad de inicio, la profundidad de la inhalación, los niveles de nicotina y alquitrán en los cigarrillos fumados, son factores relacionados directamente con el riesgo de desarrollar C.P. Este riesgo decrece cuando se deja de fumar, de tal forma que tras 12-15 años del abandono, el riesgo es similar a los no fumadores.

    También los fumadores "pasivos" tienen más riesgo de desarrollar la enfermedad. Algunos estudios prospectivos han demostrado un 35 a un 53% incremento del riesgo de conviventes con fumadores, en contra de los que no lo son.

Polución atmosférica: Los datos sugieren que, junto con el hábito tabáquico, pueden tener un efecto sinérgico en la etiología de esta enfermedad.

Factores ocupacionales: La exposición a diferentes compuestos como asbesto, arsénico, níquel, cromo, radiaciones, gas mostaza, se relacionan con una mayor incidencia del C.P. siendo este riesgo mayor en los fumadores.

Factores genéticos: El riesgo de padecer C.P. es aproximadamente 3 veces superior en parientes cercanos de los enfermos afectos del tumor que en la población general. Se habla de genotipos susceptibles, lo que predispone también a la aparición de segundas neoplasias.

Dieta y cáncer de pulmón: aunque los estudios en humanos parecen mostrar una menor incidencia del C.P. en sujetos que incluyen vegetales en su dieta diaria, el efecto protector parece que se pierde en los grandes consumidores de tabaco.
 

Clasificación anatomopatológica:

    Según la O.M.S. (año 1982) los tumores malignos broncopulmonares se clasifican según la tabla 2.

    A efectos terapéuticos los c. de pulmón se dividen en c. de células pequeñas y c. no células pequeñas, por el distinto comportamiento ante los tratamientos y también en el pronóstico.
 

Manifestaciones clínicas del C.P.:

Solamente un 5% de los pacientes son asintomáticos cuando se diagnostica al hacer una Rx de tórax por otros motivos.

Los síntomas y hallazgos exploratorios van a depender de los siguientes factores:

a.- Localización central o periférica.

b.- Extensión regional hacia el mediastino.

c.- Metástasis sistémicas.

d.- Producción de hormonas u otras sustancias.

e.- Síndromes paraneoplásicos en otros órganos.

    Los tumores centrales (c. escamoso y de células pequeñas principalmente), originan síntomas más precoces que los que asientan periféricamente (adenocarcinomas y c. de células grandes). La tos, expectoración hemoptoica, disnea, estridor, dolor torácico profundo y neumonías obstructivas, son frecuentes en los tumores centrales, mientras que los periféricos provocan dolor, tos y disnea por afectación pleural y de pared torácica.

    La aparición de disfonía, disfagia, disnea secundaria a parálisis diafragmática, Síndrome de vena cava superior y derrame pericárdico, aparecen cuando el tumor invade estructuras mediastínicas.

    Los tumores localizados en el vértice (más frecuentemente la variedad de células escamosas), originan el Síndrome de Pancoast al invadir el octavo nervio cervical y el primero torácico, lo que provoca el característico dolor en hombro y brazo siguiendo la distribución del nervio cubital. En el crecimiento puede afectar a la 1ª y 2ª costilla erosionándola así como invadir la región paravertebral con afectación de los nervios simpáticos y dando lugar a un Síndrome de Horner.

La existencia de derrame pleural contribuye a la disnea y/o dolor torácico.

    Las metástasis óseas originan dolor y fracturas patológicas, y son a veces la primera manifestación de un C.P. Las metástasis hepáticas, suprarrenales, regiones linfáticas supraclaviculares, axilares e inguinales son, en general, asintomáticas.

    El c. de células pequeñas es el que más frecuentemente produce S. paraneoplásicos, al poder segregar sustancias hormonales u hormonales-like, provocando S. de Cushing, S. de secreción inadecuada de ADH, S. carcinoide, producción de gonadotropinas ectópicas, etc. La secreción de PTH-like provoca hipercalcemia (especialmente el c. de células escamosas).

    Otras manifestaciones paraneoplásicas que pueden ser atribuidas erróneamente a metástasis son: osteoartropatía hipertrófica, dedos en palillo de tambor, neuropatías periféricas, degeneración cerebelar subaguda, degeneración cortical, polimiositis, tromboflebitis migratoria, endocarditis marántica con embolismo arterial, C.I.D., dermatomiositis, acantosis nigricans, anemia, S. nefrótico, glomerulonefritis, etc.
 

Métodos diagnósticos

    La mayoría de los C.P. cuando se diagnostican presentan alguna alteración en la Rx de tórax. La exploración radiológica en sus dos proyecciones P-A y L, constituye el primer paso ante un paciente con sospecha de neoplasia pulmonar. Proyecciones en decúbito, oblicuas, lordóticas, esofagograma, pueden ser en casos concretos de gran ayuda.

    Dependiendo de la localización, el tamaño y el tipo histológico, podemos encontrar: atelectasias, neumonitis obstructiva, nódulo pulmonar solitario, masa pulmonar, cavitaciones, aumento hiliar, ensanchamiento mediastínico, enfisema obstructivo, patrón reticular por linfangitis, derrame pleural, patrón alveolar o neumónico, elevación diafragmática.

El diagnóstico de neoplasia pulmonar, conlleva la confirmación histológica; contamos para ello con los siguientes medios:

1. - Citologías de esputo: la rentabilidad es proporcional al número de muestras analizadas (hasta un 80% en más de 5 muestras). Los tumores centrales son los que más fácilmente dan positivos y dentro de éstos, el c. escamoso. Hasta un 3% puede haber falsos positivos.

2. - Fibrobroncoscopia: Es la técnica invasiva de mayor utilidad para el diagnóstico y valoración del estadiaje del C.P. Es una exploración, en general, bien tolerada, con escasa morbimortalidad cuando no existen contraindicaciones (trastornos de coagulación, arritmias ventriculares, infarto agudo de miocardio reciente, insuficiencia respiratoria severa y falta de colaboración del paciente). Nos permite realizar diferentes técnicas para obtener tejido tumoral (biopsias, cepillados, aspirados, lavados bronquiales y punciones aspirativas) con grados de rentabilidad variables del 71% al 94% cuando el tumor es visible.

    Cuando la lesión es periférica y no es visible a través del fibrobroncoscopio, las técnicas de lavado broncoalveolar, cepillados dirigidos y biopsias transbronquiales permiten el diagnóstico hasta en el 50-60% de los casos.

3. - Punción aspiración transcutánea con aguja fina: Permite el diagnóstico de carcinomas periféricos a los que no es posible acceder endoscópicamente. Se realiza con anestesia local y la complicación más común es el neumotórax (34%), precisando drenaje un 5-10%. Los resultados positivos varían entre un 46-71% y con un 2.4% de falsos positivos y un 23% de falsos negativos.
 

Diagnóstico de extensión:

    De los diferentes sistemas propuestos para clasificar la extensión del C.P., el sistema tumor, nódulos y metástasis (TNM) es el actualmente en vigor y aceptado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). (tabla 3).

    La T designa el tumor primario, consubíndices que denotan el tamaño, localización y extensión directa fuera del pulmón; la N representa los nódulos linfáticos con subíndices que indican la existencia de infiltración tumoral y el nivel de afectación; la M, la presencia de metástasis.

    La descripción de estos factores, se presenta en las tablas correspondientes. (tabla 3).

    Para el diagnóstico de extensión, será preciso realizar TAC torácico con extensión a regiones hepáticas y suprarrenales y en dependencia de los síntomas y hallazgos exploratorios serán preciso otras exploraciones como TAC craneal, punciones de líquido pleural, mediastinoscopia, mediastinotomía, rastreo óseo, biopsia de médula, punción aspirativa suprarrenal, etc.

    La gammagrafía con anticuerpos monoclonales para la detección de metástasis con Ac marcados con tecnecio 99m ó con anticuerpos monoclonales anti-CEA, está en estudio.

    Marcadores tumorales: hasta la actualidad, no existe ninguno con la suficiente sensibilidad como para ser recomendado de cara al diagnóstico precoz. Muchos de ellos, como el antígeno carcinoembrinario (CEA), antígenos de células escamosas (SCCAG), antígeno polipeptídico tisular (TPA), enolasa neuroespecífica (NSE), guardan buena correlación con el estadio, ya que su concentración sérica es un buen reflejo de la masa tumoral. Otros como H/Le y/ Le b, podrían expresar la capacidad de invasión y de metastatizar de la célula tumoral, lo que en un futuro, de confirmarse los estudios preliminares, podría tener un valor importante en el manejo del C.P.
 

Factores pronósticos en el C.P.:

    Está influenciado por múltiples factores:

-Tipo histológico.

-Estadio clínico del TNM. (tabla 3).

-Estadio quirúrgico del TNM.

-Índice de Karnofsky: constituye un parámetro de evaluación clínica en el que está demostrado que a mayor índice, mejor respuesta y supervivencia esperada. (tabla 4).

-Marcadores tumorales y elevaciones de la LDH: sus niveles en sangre están en relación con la masa tumoral.

-Técnicas histoquímicas:

+Tumores que se tiñen para E.N.E., tienen mejor respuesta al tratamiento.

+Mutación del oncogén K.RAS en pacientes con c.microcítico, parece que conllevan peor pronóstico.

+Inestabilidad de microsatélites del gen p53. 

-Intervalo libre de enfermedad: el tiempo que transcurre desde el comienzo del tratamiento y la aparición de la primera recidiva indica la velocidad de crecimiento del tumor y por tanto, cuando mayor sea éste, más sensible al tratamiento quimioterápico será.

 

Autores: Mª Luz Mateo Lázaro; J.Antonio Domingo Morera. Sección Neumología H.O.P. TERUEL.

< Anterior   Siguiente >
 
Go to top of page  Inicio | Boletines | Enlaces | Contactar | Comité Editorial | Aviso Legal |