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  Boletín Oncológico del área sanitaria de Teruel

miércoles, 22 de mayo de 2013
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El Boletín Oncológico es una publicación periódica que se edita en el Hospital General de Teruel en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer.  Está especialmente dirigida al personal sanitario y su objetivo es la formación en temas oncológicos e informar sobre la situación del cáncer en el Sector de Teruel (ISSN 1579-6094, título abreviado: Bol oncol).
Helicobacter pylori. Aspectos microbiológicos PDF Imprimir E-Mail
Escrito por F.J. Ramos Germán y M.P. Chocarro Escanero   

    El primer aislamiento de Helicobacter en mucosa gástrica tiene lugar en Australia en 1.982. Inicialmente estos aislamientos fueron identificados como Campylobacter pilodiris, debido a su similitud morfológica con el genero Campylobacter, siendo posteriormente incluidos en el genero Helicobacter como H. pylori.
 
    H. pylori es un bacilo gram negativo, curvado, móvil, no fermentador y no oxidante (metabólicamente inerte), que precisa de una atmósfera microaerófila para su crecimiento. En el hombre es posible su aislamiento en el estómago en todas las edades, desde la infancia hasta la edad adulta, lo que ha planteado la duda de si H. pylori se trata de un patógeno gástrico primario o es un componente de la escasa flora saprofita gástrica.

    La epidemiología y la historia natural de la infección por H. pylori es mal conocida. Posiblemente existe una transmisión interpersonal mediante secreciones digestivas. Este hecho viene avalado por diferentes trabajos, en los que se demuestra un incremento de la prevalencia de anticuerpos entre pacientes ingresados, familiares de infectados y personal sanitario que trabaja en unidades de endoscopia. También se ha demostrado un incremento de la prevalencia de la infección entre trabajadores de mataderos que manipulan vísceras de animales, lo que hace suponer que la infección por H. pylori podría tratarse de una zoonosis.

    Los mecanismos patogénicos propuestos para la acción de H. pylori sobre la mucosa gástrica han sido:

    Actividad ureásica. La actividad de la ureasa de H. pylori es fundamental en la patogenia de la infección. De una parte eleva el pH de la mucosa gástrica, lo que permite la multiplicación de H. pylori al protegerlo del pH ácido de estomago, al que es sensible. De otra, las altas concentraciones amonio tiene una acción lesional directa sobre la mucosa gástrica. 

    Efecto citopático. Se ha comprobado que H. pylori produce un efecto citopático similar al producido por E. coli enteropatógeno. H. pylori se adhiere a la mucosa gástrica causando destrucción de los microvilli. Este efecto citopático se ha relacionado con la presencia de al menos dos citotoxinas, así como con antígenos de H. pylori. 

    Actividad de enzimas. Se observa en la infección por H. pylori una disminución en la capacidad de la mucosa gástrica para producir moco. Aunque esto puede ser debido al efecto citopático, también se han descrito diferentes enzimas (proteasas, lipasas y fosfolipasas) capaces de destruir el moco gástrico.

    Genotipo de las cepas. Se ha comprobado que los pacientes colonizados por cepas de H. pylori portadoras de los genes Cag A o Vac A están especialmente predispuestos al desarrollo de ulcera gástrica o duodenal.

    Las muestras adecuadas para el aislamiento de H. pylori son mucosa gástrica o antral. Los mejores resultados son obtenidos con muestras de biopsia de antro gástrico y fundus. Las muestras obtenidas deben ser remitidas inmediatamente al laboratorio. Una solución salina isotonica o caldo glucosado al 20% son útiles para el transporte.

    Se puede realizar visión directas de las muestras de biopsia para la observación de H. pylori. Entre las técnicas tintoriales, la tinción de gram obtiene buenos resultados y es sencilla de realizar; otros autores recomiendan la tinción de Giemsa con la que obtienen una sensibilidad del 100% respecto al cultivo. Estos mismos autores recomiendan la tinción de Brown Hopps en muestras positivas para el estudio de la relación entre mucosa gástrica y H. pylori, pero no como método de selección por su complejidad. Otras técnicas utilizadas son la tinción mediante anticuerpos fluorescentes o técnicas de inmunohistoquímica, que se han demostrado altamente sensibles y especificas.

    También se pueden colocar muestras de mucosa gástrica sobre medios con urea, comprobándose en pocos minutos como el medio vira de color por la acción de la ureasa de H. pylori. Este método permite detectar rápidamente la presencia de H. pylori en las muestras de biopsia.

    El cultivo de las muestras debe ser inmediato, pero es posible demorarlo hasta 5 horas si las muestras se mantienen en refrigeración a 4ºC. Las muestras deben ser preparadas previamente al cultivo, preferentemente mediante trituración, que es el método que obtiene los mejores resultados.

    Los medios utilizados para el aislamiento de H. pylori son diversos. El aislamiento de H. pylori se puede obtener en agar chocolate. Este medio es habitual en los laboratorios de microbiología clínica y fácil de obtener. Según algunos autores este método obtiene la recuperación de H. pylori en el 78% de los casos y al no ser un método selectivos es el que más fácilmente se contamina. Entre los medios selectivos, el medio Campylobacter pylori de Dent es el que permite un crecimiento más rápido y el medio agar-Pylori el que permite un mayor porcentaje de recuperación.

    H. pylori se desarrolla a una temperatura de 37ºC, en atmósfera microaerófila, similar a la utilizada para Campylobacter, y un periodo de incubación de 6 días.

    Las colonias desarrolladas en los medios son pequeñas y transparentes, similares a las de Campylobacter. La identificación es sencilla, mediante tinción de las colonias, reacción de la catalasa y la citocromoxidasa positivas y, definitivamente, demostrando la ureasa rápida, que desdobla la urea en pocos minutos. Este test es definitivo, ya que no existe ningún otro aislamiento de la mucosa gástrica similar a H. pylori y productor de ureasa. También se pueden ensayar la reducción de los nitratos a nitritos y la hidrólisis del hipurato, siendo el resultado de ambas pruebas negativas.

    H. pylori muestra una buena sensibilidad a los antibióticos, siendo constantemente resistente a vancomicina, cotrimoxazol y ácido nadilíxico, que son utilizados para la preparación de medios selectivos.

    No existe un agente único capaz de eliminar H. pylori de la mucosa gástrica, siendo preciso el uso de dos o más compuestos. Entre los antibióticos, se ha comprobado que la sensibilidad de H. pylori en las pruebas "in vitro", no se corresponden con sus resultados clínicos, posiblemente por el pH ácido que rodea a la bacteria. Es un hecho comprobado que la CIM de H. pylori para la mayoría de los antibióticos disminuye al alcalinidad el medio.

    Actualmente se han ensayado diversos tratamientos combinados, de ellos los que menos efectos adversos presenta es la combinación de omeprazol junto a amoxicilina o claritromicina. (la claritromicina presenta ventajas frente a otros macrólidos por su estabilidad y solubilidad en pH ácido, lo que la hace superior al resto de macrólidos en el tratamiento de la infección por H. pylori). Otros compuestos utilizados en el tratamiento han sido compuestos de bismuto, metronidazol y tetraciclinas.

    Un problema importante que se presenta en el tratamiento de la infección por H. pylori es la aparición de resistencias. "In vitro" se ha demostrado que es posible seleccionar cepas resistentes de H. pylori cuando es sometido a concentraciones crecientes de antibiótico. Se ha descrito resistencia adquirida durante el tratamiento a imidazoles, especialmente a metronidazol, que es el más frecuentemente utilizado. Esta resistencia ha sido descrita en diferentes partes del mundo, con una incidencia del 20 al 70%, siendo en España la tasa de resistencia del 12,5%. Algunos autores han descrito un mayor porcentaje de resistencias a metronidazol entre las cepas aisladas en mujeres, lo que se ha relacionado con el frecuente uso de este antibiótico en infecciones ginecológicas, si bien este dato no es concordante entre los resultados de diferentes países. Por lo que respecta a la claritromicina las tasas de resistencias son variables de unos países a otros, en dependencia de la frecuencia de uso de macrólidos en estos países, así en el Reino Unido donde su uso es poco frecuente las resistencias a claritromicina son poco frecuentes, en cambio en países como Bélgica o Estados Unidos se ha detectado un 11% de resistencia primaria a claritromicina. En España las tasas de resistencia, por el momento, parecen ser bajas.

 

Autores: Dr. F.J. Ramos Germán y Dra. M.P. Chocarro Escanero. Servicio de Microbiología

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