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Es una cuestión que cada vez nos preguntamos más. Así, la
piel bronceada se considera como signo de salubridad, buena forma
y juventud, y contribuye a mejorar nuestra imagen social.
Además, la exposición al sol posee una acción terapéutica en
diversas enfermedades, como la psoriasis y el vitíligo, entre
otras, y es coadyuvante en la formación de vitamina D. No
obstante, es necesaria una protección frente a la radiación
solar, pues tanto a corto como a largo plazo y con exposiciones
más o menos prolongadas se pueden producir daños en la capa
epidérmica: eritema solar, dermatosis actínica crónica,
problemas estéticos, envejecimiento de la piel, condiciones
precancerosas (transformación maligna de lunares).Por tanto, es
necesario un correcto uso de protectores solares y otros
productos de aplicación posterior a la exposición al sol.
Los mecanismos naturales de que dispone la piel para
defenderse de las radiaciones solares son entre otros:
- La formación de melanina.
- La secreción de sudor.
- El aumento de la capa córnea.
De todos ellos la formación de melanina es el más conocido
por todos nosotros, puesto que se manifiesta con la aparición
del bronceado o pigmentación de la piel.
La radiación solar está formada en un 50% de rayos
infrarrojos que transmiten calor y producen envejecimiento. Por
si solos no son agresivos, pero sí asociados a radiaciones
ultravioleta.
El 47% son rayos visibles portadores de luz y causantes al
igual que los rayos ultravioleta de reacciones de
fotosensibilidad.
El 2% son los rayos ultravioleta, que se descompone en:
- UV-A: Actúa sobre la melanina ya existente y da
lugar a un bronceado conocido con el nombre de
pigmentación directa. Su poder para causar eritema es
muy débil.
- UV-B: Causa el eritema solar, y desencadena la
pigmentación de la piel con formación de melanina
(melanogénesis). En la reacción eritemática aparecen
las siguientes modificaciones:
A las 24-48h aparece edema y degradación celular. En
insolaciones muy prolongadas se produce un edema con
vesiculación y ampolla con descamación superficial.
Es responsable del bronceado indirecto, es decir, produce
enrojecimiento superficial y después aparece el bronceado que
será más rápido y de gran magnitud, más persistente que el
producido por el UV-A. A este tipo de radiación se le atribuye
el efecto maligno del sol. Y la gran mayoría son captadas por el
ozono.
- UV-C: Es responsable de quemaduras muy intensas
pero, afortunadamente absorbidas por el ozono. No
estimula la pigmentación cutánea.
Frecuentemente la cantidad de radiación que llega a la piel
supera la capacidad defensiva de la misma, por lo que necesita
una protección adicional. Está protección la proporcionan los
filtros solares y están, por tanto, indicados en la prevención
de quemaduras solares y de los cambios degenerativos de la piel
causados por los rayos ultravioleta. Deberán permitir un buen
bronceado controlando la radiación UV-B hacia una acción
eritemática imperceptible a la vez que permite la pigmentación
directa producida por la radiación UV-A.
A la hora de recomendar un filtro solar se deberán tener en
cuenta las siguientes consideraciones:
- FACTOR DE PROTECCION: Indica el nº de veces, en
unidades de tiempo, que un individuo podrá soportar la
radiación solar sin la aparición de eritema visible y
molesto, frente al nº de veces que la podrá soportar
sin haberse aplicado el filtro solar. (Ej: Una quemadura
producida a la hora de tomar el sol sin protector
tardaría 6h en aparecer si hubiera usado FP de 6.)
- TIPOLOGIA CUTANEA
| I |
Piel
blanca, ojos azules y pecas |
Intensas
quemaduras solares
No se pigmentan nunca
Descaman ostensiblemente
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FPR: 20 o
ultra |
| II |
Blanca |
Queman
fácil e intensamente |
FPR: 12 -
19 alta |
| III |
Raza
caucásica |
Queman
moderadamente |
FPR: 6-11
media |
| IV |
Blanca
o ligeramente amarronada, pelo y ojos oscuros.
Raza
mediterránea, mongólica y orientales.
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Queman
moderadamente
Se pigmentan fácilmente y de forma
inmediata al ponerse al sol
|
FPR: 2-5
baja |
| V |
Piel
amarronada
Amerindios, hispanos
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Raras
veces se queman
Se pigmentan con facilidad e
intensamente
Siempre presentan reacción de pigmentación inmediata
|
FPR: 2-4 |
| VI |
Razas
negras |
No se
queman nunca
Se pigmentan intensamente
Siempre presetan reacción de pigmentación inmediata
|
Sin
protección |
 
NO OLVIDAR QUE: ...
-
Una persona en tratamiento con fármacos
fotosensibilizantes, por ej. Tetraciclinas, debe de ser
precavida y en caso de estar expuestos al sol utilizar
filtro efectivo (pantalla total).
-
Debe de evitarse el uso de colonias antes de tomar el
sol, porque puede producir la aparición de manchas en la
piel.
-
El bronceado debe de ser progresivo, poniendo mayor
atención en los primeros días.
-
Evitar la exposición al sol de 12-16 horas, porque la
radiación es perpendicular a la tierra en ese momento,
incluso en los días nublados.
-
Usar protectores varias veces, principalmente después
del baño. Se deben de reponer cada 2 horas y tras un
ejercicio prolongado. PARA UNA PERSONA DE CABELLO
RUBIO O CLARO Y PIEL LECHOSA O MUY BLANCA, estos
consejos deben de seguirse rígidamente.
-
Las partes del cuerpo que necesitan mayor protección:
Cara, cuello, escote, calva, labios, orejas y empeines.
-
Los niños, por tener la piel más sensible y pasar más
tiempo en el agua o jugando al sol, necesitan usar un
protector más alto para conservar su piel sana el mayor
tiempo posible. Y además, los efectos indeseables del
sol son acumulativos con la edad.
-
La luz se refleja en el agua, así como la nieve y la
arena. No basta con la sombrilla.
-
Quienes practican deportes de mar o alta montaña y todas
personas con pieles sensibles y castigadas deben de
recurrir a productos con índice superior a 20.
-
Después de un baño, una ducha concienzuda elimina la
sal, que actúa como si de pequeños cristales se
tratara, favoreciendo que se produzcan las quemaduras al
exponerse de nuevo al sol.
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Evitar la exposición al sol de recién nacidos y bebes
menores de cinco meses, procurando sacarles de paseo
durante la época estival a primera hora de la mañana o
última de la tarde.
-
Después de tomar el sol se debe de rehidratar la piel
con una ducha de agua tibia y aplicar crema o leche
corporal para hidratar la piel y prolongar el bronceado.
-
Moderación en el recurso de los solarium. Exigir que las
lámparas e instalaciones sean nuevas (las lámparas
antiguas pueden estar "contaminadas" y emitir
otras radiaciones que los UVA).
-
Como conclusión, las personas de
piel clara deben de utilizar durante todo el verano índice de
protección por encima o alrededor del 15, mientras que una
semimorena puede comenzar con 15 y a medida que se va bronceando
bajar hasta un factor de protección de 8.
Autores: María Teresa Formento Torres y
Carlos A. Serrano Gallego. M.I.R. de Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital G. "Obispo Polanco" de Teruel.
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