CÁNCER DE MAMA LOCORREGIONAL
TRATAMIENTO LOCORREGIONAL
En la actualidad en los estadios I y II del cáncer de mama se
consideran estándar dos tipos de tratamiento:
- Mastectomía radical modificada más vaciamiento axilar.
Incluye exéresis de todo el tejido mamario, con
extirpación del pectoral menor (técnica de Patey) o sin
ella (técnica de Madden) y vaciamiento de, al menos, 10
ganglios axilares.
- Cirugía conservadora. Cuadrantectomía o tumorectomía
más vaciamiento de, al menos, 10 ganglios axilares
seguida de radioterapia.
La experiencia del centro, la disponibilidad de las diferentes
técnicas y la opinión de la paciente marcan la indicación de
uno o de otro. Ninguno de ellos ha mostrado beneficio en
términos de supervivencia respecto al otro.
TRATAMIENTO SISTEMICO ADYUVANTE
- Dada la larga historia natural del cáncer de mama y el
limitado periodo de observación de la mayoría de los
ensayos aleatorizados, no podemos asegurar que el
tratamiento adyuvante cure a más pacientes. Sólo
podemos establecer que la muerte o la recurrencia no han
ocurrido durante el estudio.
- De forma global, el beneficio se ha manifestado como una
reducción en las tasas anuales de recurrencia o muerte
que se mantiene a los 10 años de observación.
- La magnitud del beneficio dependerá del riesgo de
recurrencia o muerte del grupo de pacientes que vamos a
tratar, y será menor cuanto menor sea el riesgo.
- El beneficio absoluto del tratamiento adyuvante disminuye
con la edad, debido a que conforme aumenta la edad de la
paciente aumenta la mortalidad por otras causas
diferentes al cáncer de mama.
- En los siguientes apartados el beneficio se referirá
como el porcentaje teórico de recurrencias que el
tratamiento adyuvante evita en los primeros 10 años de
observación.
Tratamiento adyuvante en pacientes sin afectación axilar.
- La VI Conferencia de Consenso Internacional sobre
tratamiento adyuvante en cáncer de mama (St Gallen, 1998)
definió 3 grupos de riesgo en las pacientes con ganglios
negativos (Tabla-1)
TABLA-1. Grupos de riesgo en pacientes con ganglios
negativos.
| |
Bajo
|
Intermedio
|
Alto
|
| Definición |
Tumores < 1 cm
RE + ó RP +
G. histológico 1
Edad > 35 años
|
T. de 1-2 cm
RE + ó RP +
G. hist. 1-2
|
T. >2cm
RE- y RP-
G. hist. 3
< 35 años
|
| Riesgo
de recurrencia a 10 años |
<10%
|
10-15%
|
15-40%
|
| Beneficio
del tratamiento adyuvante |
<2%
|
3-5%
|
8-10%
|
- El tratamiento adyuvante recomendado para estas pacientes se
recoge en la Tabla-2.
TABLA-2. Tratamiento adyuvante en pacientes sin
afectación axilar.
|
Riesgo
|
Premenopáusicas
|
Postemopáusicas
|
|
Bajo
|
Nada o Tamoxifeno
|
Nada o Tamoxifeno
|
|
Intermedio
|
Tamoxifeno +
Quimioterapia Análogos LH-RH Ovariectomía |
Tamoxifeno + Quimioterapia
|
|
Alto / RE-
|
Quimioterapia
|
Quimioterapia
|
|
Alto /RE+
|
- Quimioterapia + Tamoxifeno
- Ablación ovárica
- Análogos LH-RH
|
Tamoxifeno + Quimioterapia
|
Tratamiento adyuvante en pacientes con afectación axilar.
- El 70% de estas pacientes recurrirá tras 10 años de
seguimiento si no reciben tratamiento adyuvante.
- El tratamiento recomendado para este grupo de pacientes
aparece en la Tabla-3 (St Gallen, 1998).
TABLA-3. Tratamiento adyuvante en pacientes con
afectación axilar.
| |
Premenopáusicas
|
Postmenopáusicas
|
| |
Tratamiento
|
Beneficio
|
Tratamiento
|
Beneficio
|
|
Receptores -
|
Quimioterapia
|
25%
|
Quimioterapia
|
16%
|
|
Receptores +
|
Quimioterapia ó
Quimioterapia +
tamoxifeno ±
Ablación ovárica o
análogos LH-RH
|
25%
28%
|
Tamoxifeno ó
Tamoxifeno +
quimioterapia
|
20%
32%
|
Esquemas y dosis a utilizar:
- Tamoxifeno 20 mg al día durante 5 años
- Quimioterapia: Todos los regímenes expuestos en la
tabla-4 han demostrado eficacia como tratamiento
adyuvante del cáncer de mama en los estadios I y II. En
general se recomienda administrar 6 ciclos de un esquema
tipo CMF ó 4 ciclos de un esquema tipo AC.
TABLA-4. Esquemas de quimioterapia adyuvante en cáncer
de mama.
|
Esquema
|
Dosis (mg/m2)
|
Vía de administración
|
Días de tratamiento
|
Frecuencia
|
|
CMF
|
|
|
Ciclofosfamida
|
100
|
oral
|
1 al 14
|
28 días
|
|
Methotrexate
|
40
|
iv
|
1 y 8
|
|
Fluorouracilo
|
100
|
iv
|
1 y 8
|
|
CMF
|
|
|
Ciclofosfamida
|
600
|
iv
|
1
|
21 días
|
|
Methotrexate
|
40
|
iv
|
1
|
|
Fluorouracilo
|
600
|
iv
|
1
|
|
CMF
|
|
|
Ciclofosfamida
|
600
|
iv
|
1 y 8
|
28 días
|
|
Methotrexate
|
40
|
Iv
|
1 y 8
|
|
Fluorouracilo
|
600
|
iv
|
1 y 8
|
|
AC
|
|
|
Adriamicina
|
60
|
iv
|
1
|
21 días
|
|
Ciclofosfamida
|
600
|
Iv
|
1
|
|
FAC
|
|
|
Fluorouracilo
|
600
|
iv
|
1
|
21 días
|
|
Adriamicina
|
50
|
iv
|
1
|
|
Ciclofosfamida
|
600
|
iv
|
1
|
|
FEC
|
|
|
|
|
|
Fluorouracilo
|
500-600
|
iv
|
1
|
21 días
|
|
Epirrubicina
|
75
|
iv
|
1
|
|
Ciclofosfamida
|
500-600
|
iv
|
1
|
Controversias:
- Duración del tamoxifeno adyuvante.
La duración óptima del tamoxifeno no está establecida.
Según se deriva de los datos del metaanálisis del
EBCTG, 2 años de tamoxifeno es más efectivo que 1 año,
y 5 años más efectivo que 2. En la actualidad no hay
datos suficientes para recomendar tamoxifeno por más de
5 años, al menos en las pacientes con ganglios
negativos. El estudio ATLAS, de ámbito europeo,
actualmente en marcha, pretende obtener respuesta a esta
incógnita.
- Hormonoterapia adyuvante en pacientes
premenopáusicas. La castración
(quirúrgica o radioterápica) ha mostrado un beneficio
apreciable en términos de supervivencia libre de
enfermedad y de supervivencia global en pacientes
premenopáusicas. En la actualidad sólo existe un
estudio que haya comparado este procedimiento
terapéutico con la quimioterapia (el tratamiento más
frecuentemente utilizado en este grupo de pacientes), y
aunque sus resultados no son concluyentes, la castración
podría ser tenida en cuenta en las pacientes
premenopáusicas con receptores de estrógeno positivos.
Es más, según los datos aportados por el EBCTG la
castración mejora la supervivencia de las pacientes
premenopáusicas con receptores de estrógeno positivos
cuando ésta se añade a la quimioterapia. Dada su
similitud fisiológica con la castración quirúrgica, el
uso de análogos de la LH-RH sería el método de
elección en la actualidad.
- Papel de las antraciclinas.
Las antraciclinas son los fármacos más eficaces como
monoterapia en el cáncer de mama diseminado, y las
combinaciones con antraciclinas obtienen más tasas de
respuestas que las que no las incluyen. Estos datos han
motivado su utilización en el tratamiento adyuvante,
fundamentalmente en pacientes de alto riesgo, con el
objetivo de mejorar la supervivencia. Se han publicado 12
estudios comparativos en los que en una rama se ha
utilizado adriamicina o epirrubicina y en la otra
quimioterapia sin antraciclinas. En 5 de ellos la
supervivencia libre de enfermedad fue significativamente
superior, pero sólo en 3 se demostró una mayor
supervivencia global, mientras que en los 9 restantes los
resultados fueron similares. En el metaanálisis
publicado en 1998 se concluye que las antraciclinas
confieren una ventaja marginal en términos de
supervivencia, respecto a esquemas sin ellas, beneficio
que no hay que desdeñar teniendo en cuenta la elevada
incidencia de cáncer de mama.
- Altas dosis de quimioterapia. El
uso de altas dosis de quimioterapia, con o sin soporte
hematológico, está basado en una moderada relación
dosis-respuesta derivada de modelos experimentales y de
ensayos clínicos. Se ha utilizado fundamentalmente en
pacientes de muy mal pronóstico (10 o más ganglios
axilares afectados) aunque no hay evidencia de que éste
sea el subgrupo que más se beneficie. La identificación
de las pacientes que más se beneficien de este
procedimiento es tan importante como el desarrollo de
regímenes más activos o de mejores cuidados de soporte.
Hasta el momento ningún estudio aleatorizado ha
comunicado que esta modalidad terapéutica sea superior
al mejor tratamiento estándar. Por tanto, todavía debe
considerarse a este procedimiento como experimental.
- Tratamiento adyuvante en pacientes mayores de
70 años. El tamoxifeno (TAM) es el único
tratamiento adyuvante que ha demostrado eficacia. La
quimioterapia (QT) no ha sido evaluada como tratamiento
adyuvante en este grupo de pacientes. El tratamiento
recomendado aparece en la tabla-5 (St Gallen, 98).
TABLA-5.
Tratamiento adyuvante en pacientes ancianas
|
Ganglios negativos
|
Ganglios positivos
|
| |
Riesgo mínimo
|
R. intermedio
|
R. alto
|
|
|
R. H. -
|
No aplicable
|
No aplicable
|
Valorar QT
|
QT
|
|
R.H. +
|
Nada ó TAM
|
TAM + QT
|
TAM + QT
|
TAM + QT
|
- Utilización de la radioterapia adyuvante
postmastectomía. La radioterapia
locorregional tras la mastectomía ha sido estudiada en
numerosos estudios comparativos y en un metaanálisis.
Todos ellos han demostrado una disminución en la tasa de
recidivas locorregionales y escaso impacto en la
supervivencia. Por ello, su utilización puede
considerarse opcional sólo en las pacientes con alto
riesgo de recidiva locorregional. Es improbable que en la
era de la cirugía conservadora se puedan llevar a cabo
estudios que clarifiquen esta controversia.
CÁNCER
DE MAMA LOCALMENTE AVANZADO
TRATAMIENTO LOCORREGIONAL
CIRUGIA
- Haagensen en 1943 ya definió sus criterios de
operabilidad basándose en la extensión inicial del tumor,
comprobando que la enfermedad avanzada se asociaba a una mayor
probabilidad de recurrencia local, con una supervivencia nula a
los 5 años. Delimitó los grupos de riesgo que no se
beneficiaban de la cirugía.
- En las series quirúrgicas publicadas que incluyen
principalmente pacientes operables (III-A), con mejor
pronóstico, a los 5 años la supervivencia varía entre 3 y 45%,
y a los 10 años entre 0 y 30%.
RADIOTERAPIA
- Se utilizó sobre todo en neoplasias técnicamente
inoperables, por lo que las series publicadas incluyen pacientes
de peor pronóstico (III-B). La supervivencia a los 5 años
oscila entre el 10-30% y en pocas series se refleja la
supervivencia a los 10 años.
RADIOTERAPIA + CIRUGIA
- Las altas dosis de RT y la combinación de cirugía y RT han
conducido a un mejor control local, pero no han propiciado un
beneficio en cuanto a supervivencia global, que está
condicionada principalmente por las metástasis a distancia.
- La supervivencia media en análisis retrospectivos de series
tratadas con cirugía, RT o combinación de ambas es del 33%.
TRATAMIENTO SISTEMICO
QUIMIOTERAPIA DE INDUCCION
- La secuencia óptima de los distintos tratamientos
sistémicos y locales aún no está definitivamente
establecida, aunque el uso de un tratamiento sistémico
con quimioterapia previo al tratamiento local persigue un
control sobre la enfermedad micrometastásica y un
abordaje locorregional más adecuado. El análisis de los
diferentes estudios con terapias combinadas ofrece unos
índices de respuesta del 58-100%, con una mejoría en la
supervivencia libre de enfermedad de 35 a 78% a los 5
años.
- El número de ciclos administrados previos al tratamiento
local son 3-4 ciclos que habitualmente son los que se
consideran necesarios para aumentar la resecabilidad, y
con esquemas que contengan antraciclinas, dada la
eficacia demostrada en enfermedad metastásica, con un
mayor número de respuestas.
- El inicio de la quimioterapia de inducción debe
realizarse lo antes posible tras el diagnóstico
histológico con biopsia-trucut.
- Tras los tres ciclos iniciales de inducción hay que
realizar un nuevo estudio de extensión. Asimismo hay que
realizar una valoración del tumor primario tras cada
ciclo para valorar la respuesta al tratamiento, aunque
esta valoración clínica es imprecisa ya que se puede
estar infra o supravalorando el estadio patológico
tumoral.
- Aunque existen casos de carcinoma de mama localmente
avanzado claramente resecables en el momento inicial, la
extensión de la cirugía puede ser reducida con QT
preoperatoria, y puede propiciar la práctica de cirugía
conservadora.
- La consideración de cirugía conservadora o de cirugía
radical debe ser muy cuidadosa, valorando perfectamente
con mamografías previas el componente de
multicentricidad o enfermedad extensa intraductal, y la
gran afectación axilar inicial, lo que contraindicaría
la cirugía conservadora.
- Es importante mantener una adecuada "intensidad de
dosis", esto es, mg/m2/semana durante la QTI y
posterior tratamiento locorregional. Por ello es
indispensable una perfecta planificación del momento
quirúrgico en relación con la quimioterapia de
inducción y posterior quimioterapia adyuvante.
QUIMIOTERAPIA ADYUVANTE
- La QT adyuvante debe iniciarse cuanto antes tras el
tratamiento local, ya que se ha comprobado que en el caso
de cirugía, la cicatrización de la herida no se ve
dificultada por el inicio de la QT.
- El número de ganglios axilares afectos tras la cirugía
orientará el tratamiento adyuvante a emplear en cada
paciente.
- Tras la quimioterapia adyuvante se recomienda el inicio
de hormonoterapia con Tamoxifeno (20 mg/día, durante 5
años) en función de los receptores hormonales.
- El momento de inicio de la radioterapia puede posponerse
a la finalización de la quimioterapia adyuvante, con
supresión de problemas relacionados con la adición de
toxicidades.
ESTRATEGIA TERAPEUTICA
- La estrategia terapéutica estándar a seguir en el CMLA
es la reflejada en la Figura 1.
- En pacientes con respuesta clínica e histológica
favorables a la quimioterapia de inducción es razonable
continuar con el mismo régimen en la fase de tratamiento
adyuvante. En pacientes que no presentan respuesta
óptima a la inducción, están en fase de investigación
el uso de regímenes alternativos de QTA. El papel del
tratamiento hormonal no está específicamente definido
en el contexto del carcinoma localmente avanzado. No
obstante, es adecuada la utilización del Tamoxifeno
adyuvante para las pacientes con receptores hormonales
positivos o desconocidos.
- Los resultados obtenidos con QT de intensificación y
autotrasplante de medula ósea en carcinoma de mama
metastásico han motivado la utilización de esta
estrategia como tratamiento de consolidación en
subgrupos de pacientes con cáncer de mama de alto
riesgo, con estadios II y III con más de 4 ganglios
afectos tras quimioterapia de inducción y que han
demostrado quimiosensibilidad.
CARCINOMA INFLAMATORIO DE MAMA
TRATAMIENTO LOCORREGIONAL
CIRUGIA:
- Ofrece malos resultados como tratamiento inicial con menos
de un 10% de supervivencia a los 5 años.
RADIOTERAPIA (sola o combinada con cirugía)
- Consigue un mejor control locorregional sin mejora de la
supervivencia a los 5 años.
TRATAMIENTO SISTEMICO COMBINADO
- Los resultados desfavorables obtenidos con el tratamiento
local solo, han impulsado la utilización de la forma standard de
la siguiente estrategia terapéutica en el carcinoma inflamatorio
de mama:
- QT sistémica de inducción (3-4 ciclos), con valoración
posterior de respuesta clínica. La mayoría de los ensayos han
utilizado esquemas de quimioterapia con antraciclinas.
- Tratamiento locorregional con cirugía y/o radioterapia.
- QT adyuvante tras el tratamiento local con el mismo esquema
de inducción si ha habido respuesta inicial al tratamiento. En
caso contrario se cambia a estrategias de tratamiento
alternativas.
- Según las series analizadas desde la década de los 70
utilizando esta estrategia el número de pacientes que obtienen
una respuesta parcial o completa tras QT de inducción oscila
entre el 33% y el 93%, con un índice de respuesta medio del 62%.
La supervivencia libre de enfermedad a los 5 años oscila de un
22% a un 54%, y la supervivencia global de un 35% a un 70% en el
mismo periodo.
FUTURO DEL TRATAMIENTO DEL CARCINOMA
LOCALMENTE AVANZADO
Diversas estrategias y líneas de investigación se están
desarrollando en el diagnóstico y tratamiento de esta
enfermedad:
- Utilización de la quimioterapia neoadyuvante en
estadios operables (tumores > 3 cm.).
Los resultados favorables obtenidos con la quimioterapia
neoadyuvante en pacientes con estadios III han motivado la
realización de estudios en pacientes con estadio II y tumores
primarios de 3 o más centímetros de diámetro. Así el grupo de
Milán ya diseñó un estudio para este grupo de pacientes, en
los que comprobó que la quimioterapia preoperatoria conseguía
una reducción del tumor primario que permitía la realización
de cirugía conservadora con mayor frecuencia, y no existía
aumento de las recaídas locorregionales. Asimismo, la reducción
del tamaño tumoral es un indicador de respuesta a los fármacos
empleados en la quimioterapia neoadyuvante.
Recientemente el grupo de Fisher ha publicado los resultados
de un estudio randomizado (NSABP B-18) con 1523 pacientes
incluidas con cáncer de mama operable de las cuales un grupo
recibió quimioterapia adyuvante con el esquema AC (60/600 mg/m2
cada 3 semanas x 4 ciclos), y el otro grupo recibió el mismo
esquema previo a la cirugía. La cirugía conservadora se pudo
realizar en mayor numero de pacientes en el grupo de tratamiento
neoadyuvante, especialmente en tumores > 5'1 cm. (18% o vs
22%). La supervivencia libre de enfermedad y la supervivencia
global a 5 años fue similar en ambos grupos.
- Nuevas tecnologías de diagnóstico y valoración
de respuesta.
Uno de los principales problemas en el contexto del
tratamiento neoadyuvante es la limitación de los métodos no
invasivos para evaluar de forma precisa la extensión inicial del
tumor. Los estudios comparativos de las diversas técnicas
(examen físico, mamografía, y ecografía) muestran diferencias
sustanciales entre los distintos métodos. Con objeto de
conseguir una mayor precisión y valoración de la respuesta al
tratamiento neoadyuvante, se están desarrollando nuevos métodos
de evaluación, como la resonancia magnética nuclear y la
tomografía por emisión de protones (PET), aunque su uso aún no
está generalizado en la práctica estándar. También se utiliza
la detección de cambios cinéticos celulares mediante biopsias
seriadas para evaluar la respuesta al tratamiento neoadyuvante.
- Nuevos tratamientos de inducción.
Con objeto de aumentar el número de respuestas completas
patológicas obtenidas con el tratamiento neoadyuvante, se están
desarrollando nuevos regímenes de inducción que incluyen
agentes más activos en carcinoma de mama, como los taxanos
(taxol, taxotere). Así, el reciente diseño del Grupo
Cooperativo Europeo randomiza a las pacientes con tumores mayores
a 2 cm. en 3 ramas:
A) CIRUGIA - ADRIAMICINA x 4 ciclos - CMF x 4 ciclos - TAM x 5
años
B) CIRUGIA - ADR + TAXOL x 4 ciclos - CMF x 4 ciclos - TAM x 5
anos
C) ADR + TAXOL x 4 ciclos - CMF x 4 ciclos - CIRUGIA - TAM x 5
años
También se están asociando agentes antiangiogénicos como
inductores de respuesta tumoral.
- Nuevos factores pronósticos.
Además de los factores pronósticos de valor establecido en
el carcinoma de mama localmente avanzado, como el tamaño tumoral
inicial, el número de ganglios axilares afectos tras la
cirugía, la respuesta a la quimioterapia de inducción y los
receptores hormonales, se describen actualmente nuevos factores
pronósticos relacionados con la biología de la célula tumoral,
y el fenómeno de la proliferación celular, como la fracción de
células en fase S medida por citometría, la expresión de la
proteína c-erb-B2 o de la p53, la sobreexpresión de los genes
Her-2-neu o el gen de la p53, y la evaluación del mecanismo de
la angiogénesis.
- Quimioterapia de intensificación con
autotrasplante con células germinales periféricas.
El aumento en el índice de respuesta global obtenido mediante
la quimioterapia de intensificación con autotrasplante de
médula ósea y/o célula germinal periférica en el cáncer de
mama metastásico (entre el 54% y el 68%) y el beneficio probable
en cuanto a supervivencia libre de enfermedad principalmente en
el subgrupo de pacientes que alcanzan la respuesta completa con
quimioterapia a dosis convencionales o mediante tratamientos
locales, han motivado la utilización de esta estrategia en el
contexto de tratamiento adyuvante en subgrupos de pacientes con
alto riesgo de recaída. Así, han alcanzado ya cierto grado de
madurez los datos del ensayo del grupo de W. Peters en el
subgrupo de pacientes de alto riesgo con 10 ganglios afectos tras
cirugía, tratadas con quimioterapia a altas dosis y
autotrasplante. Con una mediana de seguimiento de 6 años, la
supervivencia libre de enfermedad es de 65% y la supervivencia
global de 72%. La comparación con controles históricos muestra
un beneficio significativo tanto en supervivencia libre de
enfermedad como en supervivencia global. Asimismo se ensayan
regímenes intensivos sin soporte de célula germinal periférica
en este grupo de pacientes de alto riesgo. En el tratamiento del
carcinoma de mama localmente avanzado, la quimioterapia de
intensificación y el trasplante autólogo también aportan un
probable beneficio en supervivencia. No obstante, este beneficio
no está claramente establecido, como tampoco lo está el momento
óptimo de realización de esta estrategia terapéutica. No
obstante, a la vista de los resultados actuales resulta un
enfoque muy prometedor. Asimismo la QT de intensificación y el
autotrasplante de célula germinal periférica se está
imponiendo como tratamiento de consolidación en pacientes con
cáncer de mama inflamatorio que han mostrado una
quimiosensibilidad con el tratamiento de inducción. No obstante,
los resultados en este contexto aún son escasos para poder
confirmar la existencia de diferencias significativas en
términos de supervivencia global frente a la QT convencional.
Probablemente, en unos años dispongamos ya de datos suficientes
para establecer el verdadero papel de la quimioterapia de
intensificación y el autotrasplante en el tratamiento del
cáncer de mama de alto riesgo.
CÁNCER DE MAMA DISEMINADO
MODALIDADES TERAPÉUTICAS
TERAPIA HORMONAL
Este tipo de tratamiento está indicado en aquellas pacientes
cuyos tumores tienen niveles altos de receptores de estrógeno
y/o progesterona. No se recomienda en aquellas pacientes que no
han mostrado una respuesta a una maniobra hormonal, o bien que no
expresan receptores hormonales. Tampoco es recomendable la
hormonoterapia en aquellas pacientes que presentan metástasis
viscerales rápidamente progresivas, o bien con un intervalo
libre de enfermedad corto.
Modalidades de terapia hormonal:
Pacientes premenopáusicas:
- Tamoxifeno: 10 mg/12 h. v.o. ó bien 20 mg/día.
- Agonistas LHRH: Goserelin: 1 vial al mes s.c. (de
liberación lenta).
- Acetato de Leuprolide: 1 vial al mes i.m. (de liberación
lenta).
- Castración ovárica: en la actualidad este tipo de proceder
ha quedado en desuso con el advenimiento de los agonistas de la
LHRH.
Pacientes postmenopáusicas:
- Tamoxifeno: es el tratamiento de elección a las mismas
dosis previamente indicadas.
- Toremifeno: es un agente similar al tamoxifeno aunque se
piensa que posee una acción antiestrogénica más pura. Se han
realizado algunos estudios aleatorizados para compararlo con el
tamoxifeno observándose un nivel de actividad similar, pero con
un menor efecto estrogénico por parte del toremifeno. La dosis
recomendada es de 60 mg/día administrado por vía oral.
Tratamiento hormonal de segunda línea:
- En aquellas pacientes que han presentado una respuesta al
tratamiento hormonal de primera línea se puede esperar la
obtención de una segunda respuesta al detectarse resistencia o
progresión al primer tratamiento. Opciones:
- Acetato de megestrol: 40 mg/8 horas v.o.
- Medroxiprogesterona: 500 mg/día v.o.
- Aminoglutetimida. 250 mg/12 horas v.o. + hidrocortisona
10 mg/12 horas v.o.
- Nuevos inhibidores de la aromatasa: Estos fármacos parecen
haber desplazado a la aminoglutetimida por presentar una acción
más selectiva, más potente y sin inducir insuficiencia adrenal,
entre ellos debemos citar:
- Anastrozol: Se administra a una dosis de 1 mg/día
v.o.
- Letrozol: Se administra a una dosis de 2'5 mg/día
v.o.
- Formestano: 250 mg cada 15 días i.m.
- Fluoximesterona: 10 mg/12 horas v.o.
- Se han descrito respuestas mediante una castración en
pacientes premenopáusicas que habían respondido inicialmente a
tamoxifeno.
- Tradicionalmente se han descrito respuestas tras maniobras
quirúrgicas consistentes en hipofisectomía o adrenalectomía,
aunque este tipo de técnicas ha caído en desuso ante la mayor
eficacia de otras alternativas farmacológicas.
QUIMIOTERAPIA
El tratamiento citostático es la terapia más utilizada en la
enfermedad diseminada, especialmente en las pacientes
premenopáusicas, porque permite obtener una mejoría mas rápida
de las pacientes y el índice de respuestas es superior que con
la administración de terapia hormonal. Al mismo tiempo, la
combinación de dos o más citostáticos ha permitido obtener
mejores resultados.
Sin embargo, en las enfermas con una edad superior a los 65
años, el inicio de hormonoterapia puede estar justificado,
reservando la quimioterapia para el momento de la progresión.
Quimioterapia de primera línea
Existen diversos esquemas efectivos para el tratamiento de
esta situación, pero aquellos que contienen un antraciclínico
(adriamicina o epirrubicina) son aquellos que se han manifestado
como más activos.
No obstante, en aquellas pacientes en las que la
administración de un antraciclínico esté contraindicada,
debido a la existencia de una cardiopatía isquémica o
congestiva, dicho fármaco puede ser substituido por metotrexate
o bien mitoxantrone, en este ultimo caso, siempre que la función
miocárdica se encuentre conservada.
Las combinaciones de citostáticos más utilizadas son: FAC,
FEC, CMF (Tabla 4).
La duración del tratamiento está muy discutida entre algunos
autores que defienden su continuidad basta detectarse
progresión, mientras que otros arguyen que los beneficios
terapéuticos no aumentan si la terapia se prolonga más allá de
los seis meses en aquellas mujeres en las que se detecta una
respuesta parcial.
Quimioterapia de segunda línea
Existen múltiples regímenes que han mostrado su actividad
para tratar la enfermedad metastásica tras un tratamiento
citostático previo. En aquellas mujeres que, previamente no han
recibido un antraciclínico como terapia de primera línea, la
administración de este tipo de fármaco puede permitir obtener
una respuesta. No obstante, en las enfermas que ya han sido
tratadas con antraciclinas y son refractarias a hormonoterapia,
la elección es mucho más difícil, pero se pueden considerar
diferentes alternativas como:
Vinblastina + Mitomicina C:
Los dos primeros ciclos:
- Mitomicina C: 10 mg/m2 iv días 1 y 28
- Vinblastina: 5 mg/m2 iv días 1,14,28,42
En los ciclos subsiguientes:
- Mitomicina C: 10 mg/m2 iv día 1
- Vinblastina: 5 mg/m2 iv días 1 y 21
- Los ciclos se repiten cada 6-8 semanas
MMM:
- Mitoxantrone: 6-8 mg/m2 iv días 1 y 21
- Metotrexate: 30 mg/m2 iv días 1 y 21
- Mitomicina C: 6-8 mg/m2 iv día 1
Los ciclos se repiten cada 42 días
En la actualidad las combinaciones de quimioterapia con
taxanos han mostrado una actividad antitumoral muy elevada. Las
combinaciones de carboplatino o cisplatino con otros
citotóxicos, como el etopósido o la mitomicina, también han
permitido obtener algunos resultados esperanzadores.
Nuevas
drogas:
Taxanos:
Los taxanos son los citostáticos más importantes de nueva
adquisición porque han mostrado un alto nivel de actividad
antitumoral en el cáncer de mama. Su mecanismo de acción
consiste en interferir en la despolimerización de los
microtúbulos al fijarse sobre la beta-tubulina.
- Taxol: Es una droga que se obtiene de la corteza del
tejo americano (Taxus brevifolia). Actúa interfiriendo la
formación del huso mitótico durante la división celular. Este
fármaco presenta una actividad antitumoral elevada en el cáncer
de mama y en otras neoplasias (ovario, pulmón). No obstante, su
administración también comporta algunos efectos secundarios:
reacciones de hipersensibilidad (que pueden prevenirse mediante:
la administración de corticoides y antihistamínicos y, un
tiempo de infusión igual o superior a tres horas), neutropenia,
neurotoxicidad, mialgias, arritmias cardíacas e hipotensión.
Las dosis más comúnmente utilizadas oscilan entre 175-250
mg/m2 en infusión de 1a 3 horas, cada 21 días, bien en
regímenes de monoterapia o bien en combinación con otros
citostáticos. En el último año se ha extendido la
administración en esquemas semanales, a dosis de 75-90 mg/m2,
con el mismo índice de respuestas y mejor tolerancia.
A pesar de que el taxol está autorizado por el Ministerio de
Sanidad para el tratamiento de mujeres afectas de un cáncer de
mama resistente a las antraciclinas, el nivel de actividad
detectado en distintos estudios fase II en combinación con
antraciclinas como terapia de primera línea en cáncer
metastásico, hace augurar un futuro posicionamiento como
tratamiento de primera línea.
- Taxotere: Es un derivado semisintético extraído del
tejo europeo (Taxus baccata) que también ha mostrado
inducir un alto índice respuestas en cáncer de mama diseminado.
Acostumbra a administrarse a dosis de 100 mg/m2 en infusión de 1
hora cuando es en régimen de monoterapia, o bien de 75 mg/m2
cuando se combina con otros citostáticos. A diferencia del
taxol, el taxotere puede administrarse en una infusión corta y
carece de menor riesgo de reacciones de hipersensibilidad, pero
por el contrario puede ser más mielotóxico, puede producir un
síndrome de retención hidrosalina que acostumbra a presentarse
cuando se han administrado dosis iguales o superiores a 400
mg/m2. Este fenómeno se puede prevenir si se administra
dexametasona a dosis de 8-12 mg/ 8 horas antes de la infusión y
se prosigue con 4 mg cada 12 horas durante dos o tres días más.
Vinorelbina:
Es un derivado semisintético de la vinblastina. Su mecanismo
de acción es idéntico al de los otros alcaloides de la vinca:
produce una ruptura de los microtúbulos y se une a la tubulina
en un lugar distinto al que lo hacen los taxanos. El espectro de
toxicidad es similar al de las otras vincas, sin embargo, produce
más neutropenia y menor neurotoxicidad.
Este fármaco ha mostrado tener actividad tumoricida en el
cáncer de mama diseminado, tanto en monoterapia como en
combinación.
Las dosis usuales son de 30 mg/m semanal o quincenal por vía
endovenosa en una infusión corta de diez minutos. Cuando el
fármaco se combina con otros citostáticos, acostumbra a
reducirse la dosis a 25 mg/m2.
Al igual que el resto de las vincas, la vinorelbina es un
fármaco vesicante que puede inducir una necrosis tisular si se
extravasa o una esclerosis venosa tras una flebitis química.
Modulación bioquímica:
La modulación bioquímica hace referencia a aquellas
combinaciones de fármacos cuya interacción produce una
potenciación de su acción.
Uno de los modelos más analizado es la combinación del
fluorouracilo con el ácido folínico. De este modo, el ácido
folínico aumentaría la unión del metabolito activo del
fluorouracilo con el enzima diana que es la timidilato sintetasa.
Este tipo de combinación también ha sido estudiada en cáncer
de manta con resultados esperanzadores como tratamiento de
segunda línea.
Quimioterapia intensiva:
El tratamiento convencional de la enfermedad diseminada puede
conseguir la paliación en un porcentaje importante de pacientes,
y en algunos casos una desaparición clínica de los signos de
enfermedad. Sin embargo, la duración de la remisión no siempre
es larga.
En los últimos años ha existido un gran entusiasmo en
intentar aumentar la intensidad de la dosis de la quimioterapia.
Este gran empuje ha sido motivado por dos razones: por una parte,
por la comprobación de que era posible revertir una resistencia
a la quimioterapia aumentando la dosis de la misma y, en segundo
lugar, por la disponibilidad de recursos para poder controlar la
toxicidad secundaria al tratamiento intensivo, especialmente la
hematológica.
En este sentido, se han realizado algunos estudios sobre la
utilidad de la quimioterapia intensiva con transplante autólogo
de médula ósea y más recientemente, la posibilidad del
transplante autólogo periférico de células progenitoras ha
permitido obtener resultados esperanzadores. Sin embargo, los
resultados observados han permitido vislumbrar que las pacientes
que realmente pueden beneficiarse de este tipo de terapias, son
aquellas que reciben el tratamiento de intensificación con muy
poca carga tumoral y que corresponden a aquellas que han
presentado una respuesta completa a la terapia convencional. Es
por ello, que los resultados actuales son alentadores en estas
enfermas tan seleccionadas, pero globalmente, está aún por
demostrar que la quimioterapia de intensificación sea superior a
una terapia convencional o bien, algo menos intensiva con soporte
de factores estimulantes de colonias hematopoyéticas.
Otro aspecto que en la actualidad se está analizando es el
concepto de aumentar la "densidad de la dosis",
concepto que se expresa por el acortamiento de los períodos de
administración de los fármacos, cuando estos son administrados
en régimen de monoterapia. Mediante la administración de
factores estimulantes de colonias hematopoyéticas es posible
administrar dosis altas de adriamicina, ciclofosfamida o taxol
cada 15 días de forma secuencial. Mediante este tipo de proceder
es posible obtener unos altos índices de respuesta al
tratamiento, pero aún no se ha confirmado que este tipo de
planteamiento sea superior a las pautas de quimioterapia
clásica, cuando ésta se administra a las dosis e intervalos
adecuados. Por ello que no se puede recomendar como terapia
asistencial.
TRATAMIENTO
DE LAS COMPLICACIONES DE LA ENFERMEDAD DISEMINADA
METASTASIS DEL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL
Aproximadamente el 25% de las enfermas con cáncer de mama
diseminado desarrollan afectación del sistema nervioso central
que puede ser de las siguientes formas:
- Metástasis cerebrales
Diagnóstico: Mediante
TAC ó RNM cerebrales
Tratamiento: Dexametasona a dosis de 16-24mg/día
En el caso de ser una lesión única, accesible y en
ausencia de enfermedad metastásica en otros puntos debe
contemplarse la posibilidad de exéresis quirúrgica con
radioterapia holocraneal complementaria.
En el caso contrario debe practicarse radioterapia
holocraneal.
En algunas series la quimioterapia u hormonoterapia
han permitido obtener algunas respuestas objetivas pero
de corta duración.
- Meningitis carcinomatosa
Diagnóstico:
Estudio citológico del LCR. En ocasiones es preciso la
obtención de muestras seriadas.
La RNM cerebral puede ser de ayuda.
Tratamiento: Quimioterapia intratecal con
metotrexate a dosis de 10 mg/m2 dos veces por semana
hasta que la citología del LCR se negativice.
Posteriormente puede administrarse semanalmente y alargar
los intervalos en función de la clínica y la
evolución.
La radioterapia no ha mostrado ningún beneficio.
Pronostico: Ominoso en poco tiempo y raramente
las pacientes superan los doce meses de supervivencia
desde su detección.
- Compresión medular
Constituye una verdadera
urgencia oncológica precisando de un rápido
diagnóstico y tratamiento.
Diagnostico: Debe localizarse el nivel de la lesión
mediante TAC o RNM.
Tratamiento: Dexametasona, 16-24 mg/día iv en dosis
fraccionadas. En el caso de evolución rápida a la
paraparesia, ausencia de control esfinteriano y, lesión
única, debe plantearse una laminectomía seguida de
radioterapia. En el caso de existir varias lesiones o
existir una lenta evolución de la sintomatología, el
tratamiento de elección es la radioterapia.
- Afectación el plexo braquial
Debe diferenciarse
la afectación del plexo como complicación de una
irradiación de la motivada por una recidiva axilar En
este último caso deberá pensarse en la administración
de tratamiento sistémico.
METASTASIS OSEAS
Las metástasis óseas en los huesos largos pueden
comportar el riesgo de aparición de fracturas
patológicas que pueden empeorar la calidad de vida de
las enfermas. En este caso debe valorarse la realización
de una cirugía ortopédica profiláctica antes de la
aparición de la fractura y sin lugar a dudas en el
momento de su aparición. En el caso de las lesiones del
esqueleto axial o costales que sean dolorosas el
tratamiento de elección es la radioterapia paliativa.
La administración de bifosfonatos asociados a la
terapia sistémica también son útiles en la paliación
de esta situación.
HIPERCALCEMIA
El tratamiento consiste en hidratación asociada a
administración de bifosfonatos:
- Clodronato: 300 mg disueltos en 500 cc de s.
fisiológico en 2-3 horas de infusión durante 5 días y
posteriormente 800 mg/12 horas v.o.
En aquellas pacientes que presentan insuficiencia
renal asociada debe contemplarse tratamiento con
calcitonina y corticoides.
METASTASIS COROIDEAS
El tratamiento consiste en la radioterapia ocular con
el objeto de mejorar la visión.
RECIDIVA CUTANEA
Cuando la lesión es única el tratamiento consiste en
la exéresis completa de la lesión y posterior
radioterapia. Diferentes estudios han mostrado el
beneficio de asociar un tratamiento sistémico con
finalidad complementaria.
En el caso de las lesiones múltiples el tratamiento
de elección es la terapia sistémica: hormonoterapia o
quimioterapia.
CONCLUSIONES
La elección del tratamiento en una paciente con enfermedad
diseminada debe evaluarse en función de las siguientes
características:
- Intervalo libre de enfermedad
- Localización de la enfermedad
- Presencia de receptores hormonales
- Tipo de terapia complementaria previa
- Estado general del paciente
De este modo la hormonoterapia estaría justificada en:
- Pacientes postmenopáusicas
- Receptores hormonales positivos
- Intervalo libre de enfermedad igual o superior a los 24
meses
- Localización de enfermedad en partes blandas, pleura o
hueso
- Respuesta previa a un tratamiento hormonal
- En pacientes premenopáusicas con las características
descritas anteriormente
La quimioterapia sistémica estaría indicada en las
situaciones inversas.
El tratamiento de la enfermedad sistémica precisa de una
valoración individualizada para cada caso y su finalidad es
obtener la mejor paliación con el menor deterioro posible en la
calidad de vida de las pacientes.
Autor: Alfonso Yubero Esteban. Unidad de Oncología del Hospital Obispo
Polanco de Teruel.
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