INTRODUCCIÓN
El cáncer de vejiga supone el 8'8% de todos
los tumores malignos en nuestra área sanitaria (Boletín
Oncológico nº 10), es el quinto tumor maligno más común en
los varones y el segundo tumor en frecuencia dentro del sistema
urinario (después del cáncer de próstata). Su tendencia a la
recidiva y progresión obligan a un seguimiento diagnóstico y
terapéutico permanente.
La mayor parte son de estirpe epitelial, siendo
el 90% uroteliales, el 6% epidermoides y el 2% adenocarcinomas.
Se originan en el epitelio transicional y su localización más
frecuente es la vesical (90%) aunque pueden aparecer a cualquier
nivel del árbol urinario (5% en el tracto urinario superior y 1%
en uretra).
Parecen estar implicados variados mecanismos
inmunológicos y biológicos en el origen y crecimiento de los
mismos, sin haber podido ser desvelados del todo. La incidencia
máxima es al final de la sexta década (67-70 a.), siendo más
frecuente en varones (2,7 / 1). Aunque se está constatando un
aumento gradual de la incidencia en países industrializados, la
mortalidad se mantiene estable debido a que el aumento se hace a
expensas de formas superficiales de tumor (con mejor
pronóstico), diagnóstico precoz y optimización de los
tratamientos (conocimiento de la respuesta biológica a
citotóxicos e inmunomoduladores).
ETIOLOGÍA
Factores Ambientales
- Tabaco: Incremento del riesgo cuatro
veces mayor que en los no fumadores. El efecto carcinógeno es
producido por la presencia de nitrosaminas, 2-naftilamina y
elevación de metabolitos del triptófono en la orina.
- Exposición a productos químicos:
Relacionados con los tintes, anilinas, 2-naftilamina, bencidina,
auramina, etc. La mayoría de los carcinógenos son aminas
aromáticas, nitritos y nitratos presentes en la dieta. En
algunas profesiones el contacto con estos productos es más
frecuente: pintores, trabajadores del cuero, del automóvil, del
metal, del caucho, peluqueros, etc.
- Abuso de analgésicos: El consumo
elevado de fenacetina (con un período de latencia largo) u otros
como acetaminofeno.
- Cistitis crónica: La presencia de
catéteres vesicales, cálculos o infección crónica por
Schistosoma Haematobium, aumentan el riesgo de carcinoma escamoso
vesical.
- Irradiación pélvica: Sobre todo en
mujeres tratadas con radioterapia por carcinoma de cérvix.
- Ciclofosfamida: Su metabolito llamado
acroleina produce ulceración, hemorragia y neovascularización
del urotelio, que aumenta 9 veces el riesgo de desarrollar un
cáncer vesical casi siempre infiltrante.
- Metabolitos del Triptófano: Sus
niveles elevados en orina se asocia con cáncer vesical y alta
tasa de recurrencia.
- Virus: El estudio de los grupos de
genes: oncogenes, antioncogenes y genes moduladores ha puesto de
manifiesto el papel portador de los oncogenes en el material
genético viral.
Factores Endógenos
+ Edad: Casi el 50% de los casos se
presentan entre los 60 y 70 años.
+ Predisposición genética: Aparece con
más frecuencia en algunos antígenos HLA, como el A9, B5 y CW4.
En conjunto de desarrollo tumoral es
multifásico con mecanismos de iniciación y promoción que
ocurren de forma muy variable y no siempre bien definida.
HISTOGÉNESIS
Y ANATOMÍA PATOLÓGICA
La biología e historia de la patología
tumoral del urotelio hace suponer que las distintas formas de
inicio, presentación clínica y evolución de los tumores
vesicales, son consecuencia de distintas formas de enfermedad.
Con mecanismos etiopatogénicos independientes y con
características intrínsecas de las células tumorales distintas
en cada tipo de tumor. A pesar de idéntica presentación
inicial, algunos tumores tienen un comportamiento relativamente
benigno y otros una agresividad que conduce a la enfermedad
infiltrante y /o metastásica en breve espacio de tiempo.
El urotelio posee gran potencial evolutivo.
Dependiendo de factores todavía no bien conocidos, sus
alteraciones se expresan como un espectro de cambios
morfológicos progresivos, que van desde la hiperplasia y
displasia, al carcinoma intraepitelial ( o in situ ) y por ultimo
a los crecimientos neoplásicos.
Tipos de Lesiones.
- Hiperplasia:
Aumento del número de células en más de siete capas.
- Displasia o Atipia:
Irregularidades en la estratificación y en la morfología de las
células individuales. Su severidad es variable, distinguiéndose
displasias leves, moderadas y graves. No se presentan en vejigas
normales, mientras que en pacientes con tumores vesicales puede
llegar al 80%.
- CIS (carcinoma in situ):
Casi siempre es multifocal. Existiendo una relación directa
entre el grado de diferenciación del tumor y la frecuencia con
que se presenta. Hallado entre el 10-60% de los tumores
superficiales de vejiga (el 60% de carcinomas estadio T1G3), con
progresión a tumor infiltrante en el 50-80% de los casos.
|
|
|
Falta de
maduración celular en todo el espesor del urotelio
(núcleos grandes, hipercromáticos e irregulares), sin
atravesar la membrana basal.
|
- Lesiones Exofíticas:
Incluimos las lesiones malignas del epitelio que ocupan la luz
vesical. Para ser calificadas como malignas, deben presentar un
cierto número de caracteres anaplásicos definidos por el Panel
de Investigadores de los Tumores de Vejiga de la OMS y adoptada
por la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC).
|
|
|
Mucosa vesical con
tumores exofíticos de carcinomas de células
transicionales papilare
|
Patrón de Crecimiento.
- Papilar: Es la
forma más frecuente de presentación (70%) y tiene buen
pronóstico.
- Sesil, sólido o nodular
infiltrante: Mal pronóstico (10%).
- Mixto: Con
caracteres papilares y sólidos a la vez (20%).
- Plano: No es
papilar ni infiltrante y esta limitado a la mucosa. Se denomina
carcinoma intraepitelial o carcinoma in situ (CIS).
|
|
|
|
Imagen
cistoscópica de un carcinoma de células transicionales
papilar
|
Carcinoma
de células transicionales mixto (papilar exofítico en
la región inferior y sesil-sólido en la superior)
|
Focalidad.
La mayoría de los tumores sólidos uroteliales
son únicos. Los papilares son multicéntricos desde el principio
en el 30% de los casos, de forma sincrónica o asincrónica,
afectando esta multiplicidad no sólo a la vejiga, sino a otros
puntos del aparato urinario superior y a uretra prostática.
Tipo Celular.
- Carcinoma de células uroteliales
transicionales. Es el tipo más frecuente (90%). La mayoría
son superficiales, papilares o mixtos, aunque pueden infiltrar la
capa muscular de la vejiga en el 30% de los casos. Existen
variantes del carcinoma urotelial puro, con focos de elementos
escamosos (epidermiodes) o glandulares o por ambos.
- Carcinoma de células escamosas: Ha de
presentar un aspecto uniforme en toda su extensión, representa
el 3-4%. Con islotes irregulares de células escamosas con grados
diversos de queratinización y puentes intercelulares en un
estroma con abundante tejido fibroso.
- Carcinoma de células glandulares o
adenocarcinoma: El patrón mixto es él más frecuente, así
como el glandular. Todos ellos se engloban en el término de
adenocarcinoma urotelial primario. Se suele localizar en el
trígono y representa el 0,5-2% de los tumores vesicales. Una
variedad es el adenocarcinoma de origen uracal.
- Carcinoma indiferenciado: Las células
son tan indiferenciadas que no pueden decirse que sean
transicionales, escamosas o glandulares. Las células pueden ser
fusiformes o gigantes recibiendo la denominación de carcinoma
fusocelular o sarcomatoide y de células gigantes.
Grado.
Es un concepto citológico de malignidad
representativo de la rapidez de multiplicación celular. La OMS y
la UICC prefieren una clasificación basada en la anaplasia.
- Grado I (bajo o diferenciado), con
células de ligera anaplasia, el 4,4% progresaran en grado o
estadio en recidivas posteriores.
- Grado II (medio o moderadamente
diferenciado), células con moderada anaplasia, progresan el 12%.
- Grado III (alto o pobremente
diferenciado), con anaplasia marcada, progresan el 62%.
|
|
|
|
Carcinoma de células transicionales de grado
II
|
Carcinoma de células transicionales de grado
I (detalle de una papila)
|
HISTORIA
NATURAL
Tumor Vesical Superficial.
El 75-80% de los cánceres de vejiga se
presentan inicialmente como un tumor superficial. Su evolución
es impredecible y con el tiempo entre el 50-88% presentan
recidivas. Aunque la gran mayoría mantienen el mismo grado de
malignidad y la misma categoría que el tumor inicial, alrededor
del 10-30% de los pacientes con recidiva presentan infiltración
muscular.
La probabilidad de progresión (invasión
muscular) de un tumor superficial papilar es por término medio
de un 12% a los 5 años, oscilando entre un 4-6% para los tumores
de estadio Ta, del 29% para los T1, un 40% para los T1 G3 y un
60-80% para aquellos que tienen asociado un CIS multifocal.
Aunque el carcinoma in situ (CIS) o carcinoma
intraepitelial, se engloba entre los tumores superficiales por
estar confinados a la mucosa, es una entidad biológicamente
distinta con una historia natural todavía pobremente definida.
Es intrepitelial, no papilar, con preservación de la menbrana
basal y alteraciones celulares comparables a un carcinoma grado
III. Podemos diferenciar tres tipos:
- CIS primario oculto, cuando es descubierto
casualmente por un estudio citológico urinario. Sería
una variedad focal de la enfermedad, caracterizada por un
largo período de latencia, evolución clínica larga e
índice de progresión desconocido.
- CIS multifocal difuso, no asociado a
tumores exofíticos, pero clínicamente evidente por
síntomas irritativos vesicales. Es una enfermedad
progresiva e irreversible.
- CIS asociado a tumores vesicales
sincrónicos o asincrónicos. Presentan una evolución
siniestra, con progresión local urotelial (extensión a
otros puntos del urotelio vesical y extravesical) y en
profundidad hasta en el 80% de los casos.
En general el tumor vesical superficial engloba
dos formas diferentes según la diversa activación de la cascada
oncogénica:
a) Activación de un solo oncogen que
conducirá a la proliferación sin infiltración.
b) Activación de un segundo oncogen, que
favorecerá el crecimiento de células atípicas con capacidad
invasora, amplificación y progresión.
Tumor vesical infiltrante.
Podemos encontrarnos con dos tipos de carcinoma
vesical infiltrante:
1) Los que debutan como infiltrantes. Suelen
presentar alto grado de anaplasia y presentan un comportamiento
agresivo, lo que condiciona su rápido proceso de infiltración y
mayor facilidad de infiltración. A pesar del tratamiento radical
que se utilice, la supervivencia a los 2 años ronda el 50%.
2) Los que tienen una historia previa de tumor
superficial (15-20%). La imposibilidad de predecir el pronóstico
en un paciente concreto nos plantea un dilema en el seguimiento y
tratamiento. Sobre todo en pacientes con recurrencias que
evolucionan en grado histológico y/o estadio. Para ello se han
ido definiendo una serie de factores pronósticos que orientan a
una potencial terapia agresiva: test de adherencias de células
rojas, alteraciones en las uniones intercelulares, en el
contenido cromosómico, etc. la histopatología, el patrón de
recurrencia y el incremento del grado y/o el estadio en las
recurrencias, asociado a la displasia de la mucosa , pueden
considerarse como el principal factor de predicción de la
invasión muscular en pacientes con tumor superficial.
DIAGNÓSTICO
Clínico
La sintomatológia no es específica, sobre
todo en etapas precoces, caracterizándose por la hematuria (85%
de los casos) y los síntomas irritativos vesicales. La hematuria
macroscópica total, asintomática, silenciosa, caprichosa y no
provocada por actividad física, prácticamente siempre es el
primer signo revelador y el único síntoma de los tumores
papilares superficiales. Más raramente la hematuria es terminal
o inicial, posibilidad esta última de los tumores situados en o
alrededor del cuello vesical. Los síntomas irritativos
(síndrome cistítico), suele asociarse con el carcinoma in situ
o tumores infiltrantes.
Estudio inicial
Ante todo paciente de una cierta edad que acude
refiriendo una historia de hematuria hay que estudiar la
existencia de un cáncer vesical.
1) Ecografía: Por su inocuidad y
por facilitar datos muy valiosos sobre la morfología tumoral, su
tamaño y el estado de la vía excretora superior e hígado, debe
considerarse el primer método diagnóstico por la imagen a
utilizar. Sin embargo, puede pasarle desapercibidas lesiones
entre 2,5-5mm, sobre todo las situadas en cara anterior.
|
|
|
|
Ecografía de tumor vesical exofítico: Masa
ecogénica que hace relieve en la luz vesical y es de
base bien definida.
|
Ecografía de tumor vesical infiltrante: Masa
con base de implantación amplia (T) que distorsiona la
pared vesical. Sonda vesical (S).
|
2) Urografía: En la actualidad
su objetivo primordial es conocer si coexisten otros tumores en
el urotelio superior (en el 3-35%), ni la ecografía ni la TAC
son tan fiables en este aspecto. También podemos observar la
rigidez en la pared vesical, dilatación o anulación de algún
riñón. La no observación de un riñón nos obliga a la
punción percutanea, toma de citologías y pielografia
anterógrada.
3) Citología urinaria: Su
fiabilidad depende del grado de anaplasia celular. Es positiva en
el 90% de los tumores de alto grado de malignidad y mal
diferenciados, que descaman células con caracteres morfológicos
claros de malignidad. Lo contrario ocurre con los bien
diferenciados, de bajo grado.
4) Citometría de flujo: Hoy en
día no ha conseguido mejores resultados que la citología
convencional y resulta cara.
5) Exploración endoscopica: Es
la ultima exploración a realizar ante la sospecha de un tumor
vesical que no ha sido diagnosticado con las exploraciones
anteriores. Ha de ser estandarizada, valorando también la
posible infiltración de órganos vecinos y la movilidad de la
masa.
6) Biopsias múltiples: No es
obligatoria si el tumor es único, papilar y citología previa
negativa. Hacemos un estudio geográfico de toda la mucosa
vesical en busca de displasia o de carcinoma in situ.
Estudio de extensión
1) TAC: Aunque sigue siendo
fundamental en el estadiaje de los tumores vesicales
infiltrantes, hemos de realizar un análisis crítico de los
datos que aporta. En cuanto a la infiltración local tiene una
mayor precisión si se realiza antes de la resección
transuretral del tumor. Su fiabilidad no supera el 70%. La
valoración de las cadenas ganglionares es también
controvertida, ya que no detecta adenopatías menores de 1,5 cms.
y no tiene especificidad (invasión tumoral o inflamación).
|
|
|
TAC
vesical con contraste: tumoración en la región superior
que infiltra pared vesical y grasa perivesical.
|
2) RMN: Papel similar a la TAC,
aunque define mejor la extensión a la grasa perivesical y la
afectación cervicoprostática.
3) Linfografìa: Ha
perdido su utilidad con el empleo de la TAC.
4) Linfadenectomía laparoscópica:
Estaría indicada en aquellos casos donde la posibilidad de
afectación linfática es alta y la constatación de la misma
pueda hacer cambiar la decisión terapéutica.
DIAGNÓSTICO
DIFERENCIAL
Tumores
Papiloma: Término
controvertido que debería reservarse a lesiones sin atipias
celulares. Aparecen por primera vez en gente joven, antes de la
5ª década. Se considera una lesión de evolución lenta pero
con posibilidad de recidiva por lo que necesita un seguimiento.
Papiloma invertido: Es un
crecimiento endofítico de células en empalizada que carecen de
atipias, siendo generalmente de tejido transicional. Se considera
una neoplasia benigna aunque en el 30% de casos existe un
carcinoma urotelial sincrónico o asincrónico.
Sarcomas: Muy
infrecuentes. Los más habituales son el rabdomiosarcoma en
niños y el leiomiosarcoma en adultos.
Pseudotumores inflamatorios infecciosos
Cistitis incrustantes: Por
necrosis de la mucosa y la alcalinidad de la orina por infección
de proteus mirabilis u otros agentes, que producen calcificación
de la zona necrótica.
Condiloma acuminado: Suele
afectar a la uretra, siendo la localización vesical excepcional.
Malakoplakia: Aparecen
como placas blancas más o menos ulceradas. Recidiva, por lo que
necesita un seguimiento. Se caracteriza por la presencia de los
cuerpos de Michaelis-Gutman (calcio y hierro positivos) en el
citoplasma de los histiocitos. Son expresión de una insuficiente
destrucción de virus o bacterias, por disminución de la GMPc.
Pólipo inflamatorio: Aparecen en
algunas cistitis crónicas. En el caso de cistitis por
schistosoma suele calcificarse.
Pseudotumores inflamatorios yatrógenos
Se presentan en el ámbito asistencial debido a
las manipulaciones intravesicales.
Cistitis papilar polipoide: En la
mayoría de los casos por cateterismo vesical, localizándose
más frecuentemente en el fondo vesical. Puede llegar a persistir
hasta siete meses.
Granuloma post resección transuretral:
La realización de una resección transuretral puede generar un
granuloma en empalizada o a cuerpo extraño.
Nódulos fusocelulares postquirúrgicos:
Son procesos con conglomerado de células fusiformes, edema e
infiltrado mononuclear.
Pseudotumores proliferativos no neoplásicos
Nidos de Von Brunn y cistitis quística:
Son una invaginación del urotelio con arrastre de la membrana
basal, conservándose su comunicación con la superficie.
Cistitis glandular: Es la misma
lesión que la cistitis quística pero con cambios metaplásicos
de células glandulares que pueden sustituir todo el epitelio
asemejándose a una glándula cólica.
Adenosis o adenoma nefrogénico:
Asociada a fenómenos irritativos que condicionan una metaplasia
de urotelio. Se presenta en jóvenes y en un 5% se asocia a
carcinoma transicional.
Pólipo del epitelio prostático:
En uretra prostática o trígono, formado por epitelio
prostático entremezclado con epitelio transicional. Se expresa
cómo hemospermia o hematuria.
Endometriosis: Presencia de
tejido ectópico endometrial en vejiga.
Otros: Amiloidosis,
malformaciones vasculares, fístulas enterovesicales y el
xantoma.
CLASIFICACION
TNM 1997
Tis---Carcinoma in situ (plano)
Ta---Carcinoma papilar no infiltrante
T1---Tumor que invade tejido conectivo
subepitelial (lámina propia)
T2---Tumor que invade músculo
- T2a---Tumor que invade la mitad
interna del músculo
- T2b---Tumor que invade la mitad
externa
T3---Tumor que invade tejido perivesical
- T3a---Microscópicamente
- T3b---Macroscópicamente (masa
extravesical)
T4---Tumor que invade estructuras
vecinas
- T4a---Tumor que invade próstata,
útero o vajina
- T4b---Tumor que invade pared pélvica
o pared abdominal
Nx---Metástasis ganglionar
regional desconocida
No---Ausencia de metástasis
ganglionar regional
N1---Metástasis a un solo
ganglio entre 2 y 5 cms. o múltiples < de 5 cms.
N2---Metástasis en un ganglio
mayor de 5 cms.
FACTORES PRONÓSTICOS EN LOS TUMORES VESICALES
Factores clínicos consolidados
- Multifocalidad: Aceptado
como importante factor de riesgo para la recurrencia
tumoral y la progresión, esta demostrado en múltiples
estudios estadísticos.
- Tasa de recurrencia tumoral:
(el número de recidivas / años de seguimiento ).
También demostrado en estudios multivariados. Uno de
ellos (Parmar), refleja que la recurrencia tumoral a los
3 meses de iniciar las instilaciones vesicales es un
factor de mal pronóstico.
Factores clínicos en discursión
- Edad: En algunos trabajos,
los pacientes menores de 30 años con tumores
superficiales de bajo estadio tienen mejor pronóstico,
no obstante son necesarios estudios multivariados. Con
los pacientes mayores de 30 años se obtienen resultados
contradictorios.
- Sexo: Autores como Soloway
encuentran estadios más elevados en las piezas de
cistectomía de mujeres. Otros autores no lo consideran
factor de riesgo.
- Tamaño del Tumor: El
problema reside en determinar a partir de que tamaño
empeora el pronóstico, varia de 1 a 5 cms, según los
autores.
- Localización del Tumor: No
hay acuerdo entre los distintos estudios sobre la
localización vesical del tumor de peor pronóstico, la
mayoría de estudios señalan a los tumores del cuello
vesical como los de peor evolución.
Factores histopatológicos Consolidados
- Grado tumoral: Los grados G1
y G2 mejor pronóstico que G3. La limitación viene
determinada por la diferencia de criterios entre
patólogos.
- Estadio tumoral: Es el
determinante más fiel de la supervivencia. Tanto la
presencia de CIS, la afectación prostática, del tracto
urinario superior o ganglionar.
Factores histopatológicos en discusión.
- Presencia de anomalías en zonas de vejiga
aparentemente sanas. Aunque la presencia de CIS o
displasia en las biopsias vesicales, sugiere una mayor
tasa de recurrencias y progresión.
- La presencia de CIS en la pieza de
cistectomía o la ausencia de Tumor (Paulson), no
representa un peor pronóstico.
Factores biológicos
- Estudio DNA: La aneuploidía
en estudios de citometría de flujo se relaciona con un
comportamiento invasivo y metastásico. El 85% de las
células de los tumores grado G3 y el 95% en los tumores
invasivos tienen DNA aneuploide.
- Estudios citogenéticos: El
estudio del cariotipo es más preciso que la
determinación del DNA, al detectar defectos numéricos y
estructurales, que comportan transformación oncológica
o progresión. La delección del cromosoma 11p ,
cromosoma 9, 17p y la trisomía del cromosoma 7, se
asocian con mal pronóstico.
- Protooncogenes-oncogenes:
Los protooncogenes son genes involucrados en la
regulación del crecimiento celular normal, su
alteración (mutación, amplificación, translocación,
etc.), da lugar a la aparición de neoplasias. En los
tumores vesicales encontramos: mutaciones del gen H-ras,
amplificación del C-erb B2 y la sobreexpresión del gen
C-erb B1, que se asocian con tumores más agresivos y de
peor pronóstico.
- Genes supresores: Regulan la
actividad de los protooncogenes, su alteración facilita
la actividad de los oncogenes. El más estudiado es el
gen supresor p53, su alteración se correlaciona con el
estadio tumoral, grado tumoral, invasión vascular y
afectación ganglionar. Otros genes supresores cuya
alteración se relaciona con mal pronóstico son:
genMDM2, gen supresor del retinoblastoma y el gen GSTM-1
que interviene en la degradación de carcinógenos del
humo del tabaco.
Autor: Alberto Yagüe León - Servicio de Urología del Hospital General de Teruel
|